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En cuanto llega la primavera o el otoño, las recomendaciones que se basan en dietas milagrosas son constantes y Las hay de todo tipo, Desde las que se componen de alimentos altamente proteicos a las que propugnan el adaptar nuestra alimentación al signo astrológico o al grupo sanguineo.Tales informaciones crean en sus seguidores severos desajustes nutricionales, y, además, el 95% de las personas que logran perder peso con un dieta milagro, vuelven a recuperarlo, según la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas.
¿Por qué es tan fácil y rápido volver a recuperar el peso perdido, o incluso más?
Según los especialistas en nutrición y dietética existen 3 razones principales:
1. Cuando se abandona la dieta milagrosa, los sistemas fisiológicos de hambre y de saciedad inducen al organismo a una sobre ingesta para compensar el período de restricción severa anterior. Ésto conlleva a que la persona coma más y por ello tenga una ingesta superior a sus necesidades lo cual provoca una recuperación igual o mayor al peso perdido.
2. Cuando hay una restricción energética alta en la alimentación, el organismo reacciona de forma rápida disminuyendo su metabolismo para conseguir gastar menos y así contrarrestar esa deficiencia energética. Por ello, cuando se abandona la dieta milagro y se vuelve a tomar la alimentación habitual, el metabolismo es más bajo, por lo que se gasta menos, se come más y se recupera más peso del que se ha perdido.
3. El peso perdido en un corto espacio de tiempo se debe, principalmente, a la pérdida de agua y masa muscular, y no de grasa corporal. Pero, al ver la rápida pérdida de peso, el sujeto que hace estas dietas se vuelve adicto al engaño de la pérdida de peso. Al abandonar las "dieta milagro" se produce una recuperación del peso perdido, más unos kilos "extra",el cual es un fenómeno denominado por los especialistas como "efecto yo-yo".
¿Por qué motivo suponen un riesgo para la salud ?
Éstas dietas se caracterizan por ser muy restrictivas en energía y excluir de la dieta numerosos alimentos que aportan nutrientes necesarios para el organismo, y con ello se provocan deficiencias de proteínas, vitaminas y minerales, las cuales son indispensables para el buen funcionamiento del organismo. Además, se suele producir un debilitamiento del sistema inmunológico y un incremento del riesgo de sufrir enfermedades, especialmente si se prolongan durante largos períodos de tiempo.
A diario, necesitamos unos 50 clases de vitaminas y minerales, tomados en unas proporciones determinadas, ya que son los encargados de suministrar al organismo los materiales necesarios para su correcto mantenimiento y adecuada renovación, así como de regular las numerosas reacciones químicas que en él se danHay que llevar una dieta variada, para poder obtener todos los nutrientes que a diario el organismo necesita y hay que hacerlo escogiendo alimentos de los distintos grupos : lácteos y huevos; carne, pescado,grasas y aceites; cereales y legumbres; verduras y frutas, en unas proporciones determinadas.
Pero las dietas milagrosas suelen romper el equilibrio en el aporte de carbohidratos, grasas y proteínas. Por citar algunos ejemplos: en las dietas ricas en proteínas y carentes de hidratos de carbono se produce una sobrecarga renal y hepática importante. Con las dietas ricas en grasas, cnocidas como dietas cetogénicas, como la Atkins,se acaban produciendo graves alteraciones en el metabolismo y dando lugar a problemas cardiovasculares.Para hacer dieta de forma adecuada hay que eliminar calorías sin eliminar nutrientes necesarios para el organismo.
¿Cómo podemos distinguirlas?
Prometen perder peso de forma muy rápida (más de 5 kg en un mes), sin esfuerzo y sin riesgo para la salud. Según la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas, cualquier dieta que no permita una ingesta mínima de entre 20 o 25 calorías por kilo de peso real y afirme hacer perder más de un kilo a la semana |