|
Escrito por Sergio Ortín Molina
|
|
Postrado ante vos
quiero yo rogaros que no partáis,
mis dulces ojos fieros;
mi vida entera tengo que ofreceros
mas no os vayáis,
pues no podré olvidaros.
Me basta con vivir para besaros
y quebrantar mi soledad al veros;
aun si en vida simulo no quereros
sabed, que nunca dejaré de amaros.
Que vuestros labios guarden mis tesoros:
sean versos,
palabras
o suspiros
jamás podrán hallarse tan seguros.
Que la tinta humedezca con los lloros
y deslice mis ansias de deciros:
que os amo,
sin temores ni conjuros.
|