|
Escrito por Mª Rosa Huerta Martín
|
|
En el espacio de su risa
se adivina valentía austera
del ser imperecedero,
ingenio de mirada viva
tenaz,
a conquista de posible reto
luchador ardiente,
defensor de causas nobles
implacable afán de sentir pleno.
Bribón,
pendenciero,
enamorado
ilustrado caballero
blandiendo al vuelo su corazón
se lanza en pos de nuevas justas,
aún sabedor del rigor atemporal
esgrime pasión,
ilusión
a su genial locura.
Amparado en el mundano sueño
cobija su dolor tras el coraje
legado que en sus manos atrapa el hoy,
sintiéndolo….
cercano y nuestro.
|