|
Hacía un tiempo que lo buscaba.
Hoy lo puedo decir:
no me cansan tus besos,
ni tus palabras, ni tus caricias,
ni me derrumba el miedo a que te marches.
Hay algo que posee más fuerza,
un poder extraño que me invade
y me hace sonreírle como un loco a la vida.
Llevo un tiempo deseándote,
sé que es tiempo de sonrisas,
que la primavera nunca habrá muerto contigo.
Serás mi flor, una y otra vez, mon papillon.
Descubro las maneras del mundo, contigo,
la cadencia incorregible de la alegría.
Y comprendo.
Comprendo que me haces ser,
que no es necesario nada, excepto tú,
que no hace falta vestir de chaqueta para ser dios.
|