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Interés de la cuenta bancaria

Una de las primeras cuestiones que puede surgir cuando se plantea la posibilidad de obtener una cuenta corriente es la tasa de interés de la cuenta corriente.


Casi todos los servicios prestados por una entidad financiera traen intereses, que es de donde los bancos perciben ganancias.
No todas las cuentas corrientes son otorgadas con una tasa de interés, pero en las que si lo son, el interés es un índice de medición, para medir la rentabilidad de los ahorros, o de la  misma forma que sirve para medir el costo de un crédito.


Los tipos de indicadores para medir dichos parámetros son dos: el TIN o Tipo de Interés Nominal y el TAE o Tasa Anual Equivalente.


El primero se refiere al porcentaje de dinero que se da cuando se ejecuta el pago de intereses. En una forma práctica puede decirse que el TIN es el porcentaje (interés nominal) sobre el total de lo que se tiene depositado en la cuenta corriente, si el pago del mismo es mensual, corresponde al pago del interés nominal (%) sobre el total de lo que se tenga en la cuenta cada mes.


Para mostrar cuánto se ganaría al final del año se usa el TAE o Tasa Anual Equivalente.
Obviamente esta forma de expresar el interés se aplica siempre refiriéndose a la tasa anual.
Para calcular la Tasa Anual Equivalente de interés en una cuenta corriente se utiliza la siguiente formula:  (1+i/n) n =1+TAE. Donde i es el interés nominal y  n es el número de fracciones en que el interés va a ser aplicado